Alejo publica su tercer disco, Mundo en ruinas, una preciosa colección de canciones pop que exhibe toda su personalidad y maestría como compositor.  A través de estos nuevos temas, el artista muestra su particular manera de percibir el mundo, de sentirlo y de habitar su propio carrusel de emociones.

En esta nueva obra, el músico navarro firma, con suma honestidad y talento, un repertorio deslumbrante que da buena cuenta del extraordinario momento creativo que atraviesa.

Desde que, hace año y medio, Alejo propuso a Amaro Ferreiro hacerse cargo de la producción de Mundo en ruinas, los viajes de Tudela a Vigo han sido continuos: kilómetros y noches en hostales de carretera que han servido de brújula para la inspiración y para ordenar todo aquello que iba tomando forma. En esas estancias gallegas, ambos han vestido cada canción con delicadeza, siempre partiendo de los bocetos que Alejo llevaba consigo.

El tándem ha trabajado cada canción con paciencia y precisión, construyendo un repertorio que, con armónica naturalidad, se mueve entre la contundente sensibilidad y la frescura. Entre certeros riffs y orgánicas atmósferas, Alejo narra su propio devenir vital a través de estrofas y estribillos que enganchan y se contagian, mientras exorciza las sombras que aparecen en los malos momentos.

Alejo reafirma su identidad en este nuevo disco. Tanto los textos como las músicas se alejan de influencias demasiado evidentes para asentarse en un universo de sabor propio. El álbum abre con “Miss recuerdos”, que cabalga sobre los acordes abiertos de la guitarra de Alejo hasta desembocar en un estribillo conmovedor. “Trafalgar” está sostenida por una sólida base de vigoroso pop rock, dando como resultado una composición de emocionante sensibilidad. “Estás en mi cabeza” fue, quizá, el punto de partida de este disco: una canción construida a partir de imágenes literarias que hablan de la necesidad afectiva.

El nuevo trabajo continúa con “Cuando todo explote”, un original relato sobre las inseguridades. En “Mundo en ruinas” encontramos la esencia de Alejo en cada acorde: pop rock mayúsculo y elegante, con ese distintivo toque canalla y, al mismo tiempo, arrebatadoramente tierno; una canción rebosante de personalidad y buen gusto. En “Tóxico” se descorcha la esencia tanguera y, afloran los arrabales de su universo creativo en forma de confesión acústica. Con “Terremoto” resuenan de fondo los referentes musicales del artista, con una presencia especialmente palpable del rock porteño de Calamaro y compañía. Por su parte, “Gracias por estar ahí” juega magistralmente con afinaciones deslavazadas que definen el carácter de sus guitarras, uniendo la electricidad inconfundible de una Gibson y una Telecaster.

El disco se corona con dos joyas pop, una es “Tirita”, una canción sanadora, un poderoso bálsamo que, a golpe de riff, invita a crecer bailando. La otra es “Parte nerd”, que cierra el álbum, y que lleva en su interior una reflexión trasnochada y etílica, pero en absoluto superficial, un mágico final de poso amargo y, al mismo tiempo, liberador.

La grabación de Mundo en ruinas se ha hecho entre los estudios Cruz del Sur y Planta Sónica, donde Alejo ha contado, además de con Amaro Ferreiro en la producción, con la asistencia del técnico Sergio M. Puga. Junto a la voz y las guitarras de Alejo han participado los músicos Sergio M. Puga, a la batería y la percusión, y Gabrulo García, a los teclados y el bajo. La mezcla final ha corrido a cargo de Gerard Giner, técnico de confianza en las grabaciones de Alejo.

Tras publicar dos discos que cosecharon excelentes críticas, La fiesta era para otros (2022) y Diamantes (2024), al que se suma el EP de colaboraciones Diamantes en bruto, Alejo estrena este tercer álbum y confirma, con estas nuevas composiciones, una personalidad musical cada vez más definida y unas notables excelencias como autor.